El panal de abejas está construido por las abejas melíferas jóvenes, en concreto la casta de
abejas obreras, ya que disponen en su cuerpo de unas glándulas que segregan cera, —glándulas
cereras— mediante una transformación química del azúcar de la miel dentro de su abdomen, en forma
de escamillas, emergiendo posteriormente al exterior a través de sus poros. Aproximadamente un
millón de estas escamillas representan un kilo de cera. Mediante la masticación y ablandamiento de
estas ceras emergentes, uniendo progresivamente la materia, construyen el
panal de abejas,
estructura formada por celdillas de cera hexagonales unidas entre sí por alguno de los lados de
esta figura geométrica. El panal se utiliza para que éstas depositen y conserven sus alimentos, que
son miel y polen, y las celdas hexagonales también se utilizan como zona de cría para
obreras y
zánganos,
depositando en ellas sus huevos la reina, oscilando su tamaño de 6 a 8 mm. según necesidad. Todas
las clases de abejas melíferas producen cera, aunque difieren ligeramente entre ellas según la raza
en cuanto a propiedades físico-químicas. Los panales pueden seguir conservándose para su uso en la
colmena
después de ser extraída la miel, a menos que se vendan para la industria de la cera. Sobre la forma
hexagonal de las celdillas, hay teorías diferentes, siendo una de las más aceptadas la que dice que
las obreras escogen esta figura por la eficiencia de la geometría de la misma para teselar o cubrir
un plano con el menor perímetro posible, por lo que necesitan menor cantidad de cera;
racionalización por lo tanto de medios y tiempo: Ahorro y productividad. La teoría de la teselación
fue demostrada por el matemático László Fejes Tóth. Los diferentes tamaños de las celdas
construidas por las distintas especies de las Apis, y la distancia entre panales, o espacio abeja,
el lugar que las abejas necesitan para moverse entre los cuadros y en la colmena, es una referencia
para distinguir las razas y localización de las mismas. Este espacio abeja no debe ser menor de 5
milímetros ni mayor a 9 milímetros.
En la apicultura racional las abejas construyen el panal dentro de los límites
de un marco de madera, móvil, y así la construcción se ciñe a la superficie lineal determinada
previamente por el
apicultor.
Una lámina de cera estampada, fabricada al efecto para esta industria y también con dimensiones
preestablecidas, se adhiere a los a los alambres, dispuestos horizontal o verticalmente, que tiene
el marco. Las abejas estiran sus celdillas sobre esta base de cera, con algo de inclinación de
fondo a boca para que no se vierta la miel. Estos marcos tendrán las dimensiones adecuadas al
tipo de colmena
o núcleo. La disposición de los panales con frecuencia es longitudinal en relación a la piquera o
entrada, por lo que es más rápido el secado del néctar ahorrando trabajo a las obreras. Este método
se llama de exposición en frío, y se utiliza en las colmenas de
apicultura racional.
En climas fríos, en cambio, se usa más el método de exposición en caliente, con los panales
dispuestos transversalmente al hueco de entrada o piquera. Esta disposición es la normalmente
utilizada de forma natural por las abejas.
La cera virgen de abejas tiene múltiples usos y propiedades. La que recubren las
celdas es la cera de opérculo, muy apreciada en cosmética, siendo su tono muy claro si se compara
con la de los cuadros de cría. Fabricación de velas, alumbrado, encerado de maderas, pieles, telas,
papel; como impermeabilizante, aislante. Como ingrediente para cremas y ungüentos, ya que sus
componentes son cicatrizantes. En arte, se han utilizado mezclas de cera y miel en óleos de muchos
pintores, desde la antigüedad hasta la edad moderna. Se ha utilizado en tablillas para escribir, o
proteger escritos. En fundición, se usa la cera para realizar moldes y vaciados, tanto en positivo
como en negativo. En los famosos Museos de cera de todo el mundo, se utiliza para confeccionar las
efigies de los más diversos personajes. |